Diseño web

El alcance en el diseño web

Al momento de comenzar a desarrollar un proyecto de diseño web, las dificultades más frecuentes y complejas de solucionar son las modificaciones constantes o lo que llaman el arrastre de alcance.

Este fenómeno se presenta cuando va cambiando progresivamente el objetivo fijado anticipadamente, a lo largo del proceso de diseño web, trayendo como consecuencia mayor trabajo del que fue convenido al comienzo.

Se puede ilustrar esto mediante un ejemplo recurrente, y es cuando un cliente hace un contrato para diseñar y crear un sitio web, sin embargo, en el proceso quiere agregar otros servicios como correos electrónicos, incorporar de un chatbot o una aplicación web.

Al suceder esto, el diseñador o desarrollador o debe considerarlo como un problema, más bien, como una ocasión para extender el contrato.

Por supuesto, este incremento de perspectivas debe estar en coordinación con un aumento en el presupuesto asignado, de no ser así se corre el riesgo de que el proyecto sea.

Cuando esto ocurre no debe considerarse como un problema, sino como una oportunidad de ampliar el contrato. Obviamente, si el aumento de expectativas no se corresponde con un aumento en el presupuesto, corremos el riesgo de que el proyecto del diseño web se vuelva irrealizable.

Utilizando un diagrama de Gantt, que es un instrumento gráfico el cual sirve para mostrar el tiempo que se le dedica a cada tarea de un proyecto, se pueden fijar unos lapsos factibles lo que constituye una referencia confiable tanto para los clientes, como para los diseñadores.

Benchmarking
Es un proceso continuado por el cual se eligen como modelos los productos y servicios de las compañías líder del sector, a los fines de hacer un cotejo con los de tu propia organización, y de esta manera visibilizar probables mejoras en tu negocio.

Claro, no se trata de duplicar lo que se encuentra realizando tu competencia; el objetivo es adoptar tecnologías eficientes de la competencia para después adecuarlas a tu empresa y, de ser posible, optimizar el sistema de la competencia al incorporarlo al tuyo.

Si la meta es obtener un mayor grado de aptitud, la vía para alcanzarlo es un análisis exhaustivo de sus rivales, donde se estudien sus metodologías para optimizarlas y ajustarlas a nuestra compañía.

Actualmente hay tres clases diferenciadas de benchmarking:

  1. Competitivo: Se fundamenta en la valoración de los productos y servicios de la competencia, a los fines de elaborar una comparación con nuestra compañía y, de esta manera, optimizar nuestra experiencia de usuario.
  2. Interno: Es el benchmarking aplicado en nuestra propia organización. Es un ejercicio frecuente en empresas de gran volumen que quieren cotejar distintos departamentos, o inclusive, en grupos empresariales donde se persigue un beneficio colectivo entre todos los asociados.
  3. Funcional: Persigue mejorar las metodologías del diseño web. En atención a ello, no se requiere que la compañía a explorar pertenezca a la competencia directa, en vista de que lo perseguido son objetivos muy provechosos y con gran aceptación, de los que podamos obtener técnicas que nos apoyen para aumentar nuestra eficiencia.